[Intro]
La calle susurra nombres que arden en la rola, vamos a encender la escena.
[Verse 1]
Daniel, Puchis o Kalvin, se creen el calor del asfalto, pero arden cuando el bloque les apaga la radio.
Isac, Cadaber, se pintan de héroes que no existen, hablan desde el humo, pero su voz se deshace en el piso.
Mi barrio tiene memoria y sabe quién manda, no es gente que se esconde detrás de la cámara.
Con cada paso marcan el tempo de la encremada, pero en mi cuadra la verdad siempre se queda larga.
[Chorus]
Yo no timestamp, yo tiemblo el silencio con mi nombre en la esquina, eh, digo lo que soy y no tiemblan mis rimas.
Candela en la lengua, acero en la mirada, traicionan a nadie, pero se traicionan a su jugada.
Aquí se hace la calle, aquí se paga la apuesta, y yo tengo la cuenta abierta, la verdad es la de siempre.
[Verse 2]
Kalvin dice que es fuego, pero solo brilla en la vitrina; Cadaber promete guerra, pero se queda en la sirena.
Les tiro la sombra y vuelan los miedos cuando entro en la escena; mi voz es el muro y su ruido sólo parece arena.
Rivalidad con forma de rima y de barrio, cada punchline cae golpeando al paso cansado.
No les doy paz, les doy un mapa con la salida, porque la calma llega cuando la mentira se olvida.
[Chorus]
Yo no timestamp, yo tiemblo el silencio con mi nombre en la esquina, eh, digo lo que soy y no tiemblan mis rimas.
Candela en la lengua, acero en la mirada, traicionan a nadie, pero se traicionan a su jugada.
Aquí se hace la calle, aquí se paga la apuesta, y yo tengo la cuenta abierta, la verdad es la que manda.
[Bridge]
Si hablan de caída, que caiga su ego conmigo; si hablan de peso, que carguen su propio miedo.
Yo camino firme, con la frente en alto, el barrio sabe quién corta el llanto del asfalto.
[Chorus]
Yo no timestamp, yo tiemblo el silencio con mi nombre en la esquina, eh, digo lo que soy y no tiemblan mis rimas.
Candela en la lengua, acero en la mirada, traicionan a nadie, pero se traicionan a su jugada.
Aquí se hace la calle, aquí se paga la apuesta, y yo tengo la cuenta abierta, la verdad es la de siempre.
[Outro]
Que quede claro: la rivalidad es juego, la confianza es mi sello; los nombres quedan en letras, y la calle firma el duelo.