Pasillos rotos, eco sin fin,
luces muertas que nunca vuelven a brillar.
El aire tiembla, me arrastra allí,
donde el silencio me quiere devorar.
Nullscape, mi prisión de cristal,
un universo roto que no sabe olvidar.
Entre sombras me pierdo, no hay final,
solo un latido que se quiebra al pasar.
Fragmentos flotan, memoria en glitch,
rostros distorsionados que me miran sin existir.
Un susurro frío me llama a seguir,
pero la salida nunca estuvo aquí.
Soy la huella de un error,
la ceniza de un mundo sin color.
En este abismo me vuelvo canción,
grito eterno en la distorsión.
Nullscape, mi refugio fatal,
un espejismo eterno que me quiere atrapar.
Si me escuchas, no intentes entrar,
porque en el vacío nadie vuelve a escapar…