Sí, tú! El que mira la pantalla y baja la mirada.
El que dice "mañana", y mañana es siempre la misma nada.
Escucha bien, que esto no es cuento ni consuelo barato:
es el grito de lo que mataste por no ser "el raro".
(VERSO 1 - SARCASMO Y AGRESIÓN CON LA COMODIDAD)
¿Tú qué te crees? ¿Que la vida te debe el camino fácil?
¿Que el sueño se cumple si te quedas quieto y no haces nada útil?
Llevas años posponiendo, poniendo excusas en la mesa:
"es muy tarde", "no tengo dinero", "la gente se burla y se aleja".
¡Venga ya! Eres un cobarde disfrazado de "realista",
te vendiste al miedo por un plato de lentejas y una vista
de lo que podría haber sido, si no te hubieras acobardado,
si no hubieras matado ese duende que te pide a gritos ser llamado.
¿Te crees listo? ¿Te crees prudente por no mover ni un dedo?
¡Eres un títere del miedo, que te maneja y te hace el juego!
Te dicen "no se puede", y tú asientes, bajas la cabeza y te callas,
mientras tus pasiones se pudren en el rincón donde las atabas.
Esas cosas extraordinarias que te hacían brillar los ojos,
hoy son fantasmas que te persiguen en los momentos de reposo.
¿Te gusta vivir así? ¿Con la duda clavada en el pecho?
¿Sabiendo que podrías ser gigante, y te conformas con ser estrecho?
(VERSO 2 - IRONÍA SOBRE EL "DEBER SER" Y LO QUE DEJAS IR)
Ah, claro... "es que la vida es dura", "hay que ser práctico y sensato".
¡Qué mentira tan grande te cuentas para no dar el salto!
La gente vive de apariencias, te juzga si te sales del guion,
pero ¿sabes qué? Esos que te critican, ellos también tienen su prisión:
se conformaron con lo que les dijeron que debían querer,
mataron su duende hace años, y ahora te quieren matar el tuyo también.
Te dicen "eres loco", "no vas a lograrlo", "pierdes el tiempo",
mientras ellos pasan los días sin saber ni por qué están vivos.
Tú tienes fuego en las venas, y lo apagas con agua fría,
tienes alas en la espalda, y te quedas en la vía.
¿Cuántas veces te imaginaste volando alto, sin miedo?
¿Cuá