De tierra de gente brava, ahí donde el sol no perdona,
nació la mujer de temple, la que hoy es la mera patrona.
No se confundan señores, ni se les ocurra dudar,
que ella carga con la estampa de quien sabe siempre ganar.
Si no la conocen bien, mejor váyanse informando,
con quién se están metiendo y a quién le están tirando.
Allá en su tierra empezó, con la corona en la frente,
la reina de aquel concurso que impresionó a toda la gente.
Su belleza fue la llave que le abrió puertas mayores,
se hizo esposa del "mero mero", la patrona de señores.
Respeto es lo que ella exige, es lo único que se acepta,
porque una mujer con clase, las batallas las completa.
¡Y que retumbe el sonido, que se sepa quién es ella!
La patrona de las redes, la que brilla en la pantalla.
En batallas de TikTok, no intenten ganar terreno,
que ella tiene la estrategia y el mando aquí es bien certero.
¡Respeto es lo que se pide, respeto es lo que ella manda,
la mujer de los principios, la que a todos los levanta!
Ya la miran en la cima, sin agachar la cabeza,
con la frente siempre en alto, demostrando su firmeza.
Que hablen lo que quieran, que ella sigue en su carrera,
la mujer que dio la cara y no conoce la frontera.
Si se topan con la jefa, guarden bien el argumento,
que en la vida y en las redes, ella dicta el movimiento.
¡Así nomás!
Porque el respeto se gana, y ella lo tiene de sobra.
¡La verdadera patrona!