prefiero agradecer los momentos
que la vida me quiso regalar.
Porque hay personas que se van,
pero dejan algo para siempre:
una canción, una sonrisa,
un recuerdo que el tiempo no puede borrar.
[Último coro — emotivo]
Hoy te dejo ir,
con lágrimas y con amor,
ya no voy a detenerte,
aunque me duela el corazón.
Te dejo ir despacio,
y me permito continuar,
voy a guardar lo bonito
sin dejar de caminar.
Y cuando vuelva a pensarte
ya no quiero sentir dolor,
quiero cerrar los ojos, respirar
y agradecerle a la vida…
por haberte puesto
en mi camino.
[Outro — piano muy suave]
Te extraño…
pero estoy aprendiendo a soltar.
No para olvidarte…
sino para poder seguir.
Y aunque algunas historias
no tengan el final que soñamos…
siempre podemos elegir
hacer las paces con ellas.