¡Suena la cumbia Canito! Muévelo, muévelo... Que está noche se baila pegadito. Cuando tú llegas se enciende el salón, tú sonrisa roba mi corazón, mueves la cintura con tanto sabor, que hasta la luna pierde el control. Tus pasos suaves me hacen soñar, tú mirada me invita a bailar, y cuando suena el acordeón, late más fuerte mi emoción. Acércate un poquito más, no tengas miedo de sentir, que esta cumbia es para amar y dejarse llevar así. Báilame, báilame, báilame esta linda cumbia, que mi corazón ya late con locura, vuélveme loco con tu movimiento, que esta noche yo me pierdo en tú cuerpo. Báilame, báilame, báilame sin miedo, que el ritmo nos lleve hasta el cielo, pasito a pasito, suavecito al compás, esta linda cumbia no se acaba jamás. Gira despacio, mírame así, que tú perfume me hace feliz, tu risa suena como canción, y me enamora sin condición. Que suenen palmas en el lugar, que nadie deje de disfrutar, porque esta noche es para los dos, bajo las estrellas y el tambor. Que suba el ritmo, que suene el tambor, que el acordeón grite nuestro amor, si el mundo gira que gire al revés, pero contigo quiero volver. Báilame, báilame, báilame esta linda cumbia, que tu cintura es pura ternura, mueve la falda, siente el calor, que esta cumbia es puro sabor. Báilame, báilame, báilame sin parar, que hasta el amanecer vamos a bailar, pasito adelante, pasito atrás, esta linda cumbia... ¡nadie la podrá olvidar!