Bajo este cielo estrellado
te lo vengo a declarar,
que sos mi amor, mi Mencho,
mi razón pa' suspirar.
Con esa pinta campera
y ese andar medio callado,
me flechaste el corazón
sin haberlo ni pensado.
Cuando ensillás tu caballo
y acomodás el apero,
parece que el mismo campo
te saluda compañero.
Sos valiente pa' los potros,
pa' la rienda y el corcovo,
pero conmigo sos tierno
cómo Yacaré en el lodo.
Así como domás el campo
con paciencia y destreza,
me domaste el sentimiento
con tu risa y tu simpleza.
Sos mi orgullo y mi destino,
mi querencia y mi querer,
y si la vida es camino
lo quiero con vos recorrer.
Me gusta verte feliz
haciendo lo que te gusta,
porque cuando brillan tus ojos
mi alma también se ilumina y se ajusta.
Cuando te veo de bombacha,
de alpargatas y tu facón,
se me agranda el sentimiento
y me late fuerte el corazón.
Yo quiero ser tu compañera
en la seca y en la creciente,
cebarte mate en la siesta
y abrazarte suavemente.
Que lo escuché todo el campo,
que lo sepa el cielo también,
que mi Mencho es el amor
que elegiría una y otra vez.
Si hay tormenta yo no aflojó,
si hay sudor yo estoy a lado,
porque amar a un correntino
es amar firme y plantado.
Que lo escuché el Iberá,
que lo cante el Sapucay,
que mi Mencho es el más lindo
y con él me quiero quedar.
Y mientras haya horizonte
y caballo pa' ensillar,
voy a amarte, mi gauchito
hasta el último suspirar.