Luis Emilio camina firme al amanecer,
con el peso del mundo y el alma de fe.
Manos cansadas, corazón protector,
todo lo que hace, lo hace por amor.
Padre presente en silencio y verdad,
enseñando con actos lo que es dignidad.
Nunca se rinde, aunque duela el andar,
su fuerza es ejemplo, su voz es hogar.
Luis Emilio, hombre de honor,
padre valiente, lleno de valor.
Por tu familia y por tu nación,
das cada día el alma y el corazón.
Patriota noble, de espíritu fiel,
tu amor es bandera ondeando en la piel.
Ama su tierra, respeta su historia,
lleva en el pecho memoria y victoria.
Con sacrificio construye el mañana,
como buen padre, como hombre que ama.
Si el mundo tiembla, él sigue de pie,
con fe en sus hijos y en lo que ha de ser.
No busca aplausos ni reconocimiento,
su mayor orgullo es darlo por dentro.
Luis Emilio, ejemplo eternal,
tu nombre vive en lo más esencial.
Padre amoroso, patriota leal,
tu vida es canción, tu huella inmortal.