[Intro]
Una mañana clara, la taza humea junto al sillón,
las palabras bajan suaves como el vapor del café.
[Verse 1]
Despierta el barrio con risas de niños en la calle,
las ventanas respiran calma, nadie corre sin mirar.
Una charla sencilla, un abrazo que se toma su tiempo,
la vida se enciende en lo pequeño, en cada detalle.
[Pre-Chorus]
Y en la mesa, el pan tibio acompaña la risa,
las manos que se buscan y se encuentran sin prisa.
[Chorus]
Siento que todo está bien, aquí, a mi alrededor,
un peso que se va cuando dices mi nombre.
La casa huele a hogar, a domingo sin prisa,
la felicidad es simple: tú, yo y el día.
[Verse 2]
Cierro los ojos y escucho el latido suave del barrio,
las historias cotidianas tejen confianza y calma.
Cada gesto pequeño, un puente hacia la ternura,
la vida respira lenta cuando el corazón se alinea.
[Pre-Chorus]
La música de la cocina acompasa el andar,
y en cada risa se esconde una promesa de estar.
[Chorus]
Siento que todo está bien, aquí, a mi alrededor,
un peso que se va cuando dices mi nombre.
La casa huele a hogar, a domingo sin prisa,
la felicidad es simple: tú, yo y el día.
[Bridge]
Si la tormenta llega, recordamos lo que somos:
manos entrelazadas, miradas que se sostienen.
[Chorus]
Siento que todo está bien, aquí, a mi alrededor,
un peso que se va cuando dices mi nombre.
La casa huele a hogar, a domingo sin prisa,
la vida sonríe en silencio, y así es como quiere ir.
[Outro]
Qué bonito es estar así, en esta calma compartida,
un susurro de gratitud y la vida sencilla que brilla.