[Intro]
Una noche sin prisa, la ciudad respira en silencio.
La piel sabe el rumbo, y yo sigo mi rastro tranquilo.
[Verse 1]
En mi espejo no hay miedo, solo un suave destello,
la casa respira conmigo, me cuido, me permito
ser tal como soy: sin máscaras, sin prisa, sin dueño.
La oscuridad me envuelve y me enseña que ya estoy pleno.
[Pre-Chorus]
La luz tenue dibuja curvas, revela confianza,
mi mirada guarda promesas que nadie más alcanza.
[Chorus]
Me siento cómoda, me siento viva, en mi piel soy verano nocturno.
La vida susurra en voz baja: aquí y ahora, soy mi propio turno.
Con cada gesto pequeño, la serenidad se me acerca,
soy firme como la luna: suave, poderosa, verdadera.
[Verse 2]
Pausa en la calle, un perfume de cacao y luna,
la noche me observa y yo respondo con una sonrisa limpia.
Pequeños placeres: un café humeante, un libro recién abierto,
la calma me viste cuando el mundo se vuelve incierto.
[Pre-Chorus]
La sombra se alinea con mi respiración pausada,
la intimidad del instante me devuelve mi mirada.
[Chorus]
Me siento cómoda, me siento viva, en mi piel soy verano nocturno.
La vida susurra en voz baja: aquí y ahora, soy mi propio turno.
Con cada gesto pequeño, la serenidad se me acerca,
soy firme como la luna: suave, poderosa, verdadera.
[Bridge]
Entre susurros de la noche, encuentro mi propio camino,
la oscuridad me abraza y la luz me guía, sin ruido.
Auténtica, autocuidado, serenidad en cada paso,
el misterio es mi aliada, mi respiro más limpio.
[Chorus]
Me siento cómoda, me siento viva, en mi piel soy verano nocturno.
La vida susurra en voz baja: aquí y ahora, soy mi propio turno.
Con cada gesto pequeño, la serenidad se me acerca,
soy firme como la luna: suave, poderosa, verdadera.
[Outro]
La ciudad se apaga poco a poco, y yo sigo brillando suave,
con la certeza de que nada me falta cuando me acepto y me entrego.