[Intro]
Señales en la lluvia de la ciudad, una noticia de dos bocas a medio decir.
[Verse 1]
Nos amábamos como el primer café, tibio y nervioso en la madrugada.
Risas que sabían a futuro, besos que prometían días sin distancia.
Pero el mapa cambió: se volvió un río entre nosotros, frío y roto.
Dijimos que sería fácil, pero el silencio te fue haciendo de nuestra casa un puerto olvidado.
[Pre-Chorus]
Digo tu nombre y el eco responde con miedo: tal vez perdimos la ruta.
Pero en el pecho aún late el mapa que creó nuestro deseo.
[Chorus]
Sigo amándote en la distancia, aunque la ciudad nos separe.
Tus cartas quedaron en la mesa, tus fotos están en mi noche.
Promesas rotas, aún brilla una chispa que no quiere apagarse.
Quiero contigo, aun cuando la noche diga que ya no puede ser.
[Verse 2]
Confieso que sigo queriéndote, aunque sé que el mundo empuja hacia otro lado.
Ella quiere terminar, él quiere quedarse, la decisión se vuelve un peso en la garganta.
Las calles nos miran pasar sin rozarnos, cada separación es un hilo que tensan.
El tiempo guarda tus palabras y las miente cuando vuelven a mi memoria.
[Pre-Chorus]
Dudo si el mañana merece otro intento o si es puro recuerdo.
Pero el latido insiste en una promesa que no se ha cumplido del todo.
[Chorus]
Sigo amándote en la distancia, aunque la ciudad nos separe.
Tus cartas quedaron en la mesa, tus fotos están en mi noche.
Promesas rotas, aún brilla una chispa que no quiere apagarse.
Quiero contigo, aun cuando la noche diga que ya no puede ser.
[Bridge]
Entre el deseo y la razón, se abre una ventana de silencio.
Nos miramos desde lejos, y en esa mirada todavía hay hogar.
Si la distancia aprendió a durar, que dure con nuestra paciencia.
Puede haber un mapa nuevo si aprendemos a confiar.
[Chorus]
Sigo amándote en la distancia, aunque la ciudad nos separe.
Tus cartas quedaron en la mesa, tus fotos están en mi noche.
Promesas rotas, aún brilla una chispa que no quiere apagarse.
Quiero contigo, aun cuando la noche diga que ya no puede ser.
[Outro]
Quizá mañana el dolor se vuelva una memoria suave, y entonces vuelva a llamarte a mi lado.
Hasta entonces guardo ese amor presente, como un faro que insiste en mantenerse encendido.