No fue el azar, ni un golpe de suerte,
fue el universo que aprendió a leerme.
Buscaba un rastro, una señal perdida,
y te encontré en el centro de mi vida.
No eres un sueño, ni un cuento de hadas,
eres el orden de mis madrugadas.
(Pre-coro)
Si el destino se escribe con trazos de luz,
el mío no tiene sentido si no estás tú.
Porque encajas conmigo, sin fuerza ni afán,
como el río que siempre sabe a dónde va el mar.
(Coro)
Eres la pareja ideal, el verso perfecto,
el amor que no busca esconder el defecto.
Eres la calma en medio de toda mi guerra,
mis pies en el cielo, mi alma en la tierra.
Contigo no falta, contigo no sobra,
eres de Dios la más dulce obra.
(Verso 2)
Amo tu risa que rompe el silencio,
y cómo entiendes lo que ni yo pienso.
No hace falta el lujo, ni planes gigantes,
si estamos nosotros, ya somos amantes
del tiempo que pasa, de lo que vendrá,
porque a tu lado hay seguridad.
(Puente)
Otros prometen la luna y estrellas,
yo solo quiero dejar mis huellas
junto a las tuyas, sin prisa, en la arena,
porque una vida contigo... esa sí vale la pena.
(Coro final)
Eres la pareja ideal, el verso perfecto,
el amor que no busca esconder el defecto.
Eres la calma en medio de toda mi guerra,
mis pies en el cielo, mi alma en la tierra.