A, equis, E, ele, ele: Axell.
A de amor, que Dios me dio,
X de xelos, que solo tú me das,
E de en pie, firme en la fe,
L de lucha, por nuestro hogar,
L de lealtad, hasta el final.
Axell, Axell, mi compañero fiel,
como Cristo amó a la iglesia, así te amo yo.
Con paciencia y ternura, con todo el corazón,
eres el hombre que Dios me entregó.
En las buenas y en las malas, a tu lado estaré,
y como dice Su Palabra: “Lo que Dios unió, no lo separe el hombre”.
El amor es sufrido, es benigno;
el amor no tiene envidia, no es jactancioso,
no se envanece; no hace nada indebido,
no busca lo suyo, no se irrita,
no guarda rencor; todo lo sufre,
todo lo cree, todo lo espera,
todo lo soporta. El amor nunca deja de ser.
1 Corintios 13:4-8.
Para Nori, mi madre, mujer de valor:
Ene, O, Erre, I: Nori.
N de noble, O de oración,
R de recta, I de inspiración.
Buena madre, buena mujer,
te amo, Nori, y te bendigo en el Señor.
Para Grabie, mi padre trabajador:
G, R, A, B, I, E: Grabie.
G de generoso, R de responsable,
A de amor, B de bendición,
I de íntegro, E de esfuerzo.
En Guyana trabajando por su familia,
Dios lo guarde, lo cuide y lo guíe.
Para Javier, mi hermano:
J, A, V, I, E, R: Javier.
J de joven, A de amigo,
V de valiente, I de íntegro,
E de esfuerzo, R de respeto.
En las buenas y en las malas siempre estás,
hermano de sangre, amigo leal.
Y a Dios doy gracias por mi familia y por Axell,
por Nori, Grabie y Javier, los llevo en mi piel.
Lo que Dios unió, que el hombre no lo separe,
y que este amor cristiano nunca se acabe.
Amén.