Sí, Crispín se vuelve niño
Cuando de actuación se trata,
A esa edad se le arrebata
El corazón con cariño
A ese publico lampiño
Que sonríe con dulzura
Por su humilde travesura
Para sentirlos contentos
Dotados de sentimientos
Y la mirada más pura.
Osblady, el promotor cultural
Que se viste de payaso
Y que regala un pedazo
De su actuación natural
Hoy su vida espiritual
Convierte el barrio en escena
Por una cultura plena
Para el pueblo disfrutar
Es muy sencillo su andar
En la cubana colmena.
Osblady Gil y Crispín
Fundidos en uno solo
Es en la corriente el polo
Positivo para el fin.
Saltando como un delfín
Entre las comunidades
Con cien mil actividades
Entre adultos y niñez
Se aprecia su desdoble
De infinitas cualidades.
Gracias artista querido
Por tu arte compartír
Y gracias por existir
Porque no tienes olvido.
Siempre serás distinguido
Entre grandes y pequeños
Despertando lindos sueños
En niños y adolecentes
Y mayores que presentes
Disfrutan tu desempeño.
Tú honras a los demás
Como Martí lo asegura
Compartiendo con frescura
El valor de muchos más.
Con esa fuente veraz
Que captas cual vigilante
Y que lanzas al instante
La noticia cultural
Para mover el caudal
De nuestra cultura: amante.