Desde que me elijo
dejé de esperar,
ya no miro el teléfono
por si vas a llamar.
Aprendí que el silencio
también sabe hablar
y que a veces quedarse
es peor que marchar.
No fue fácil soltar
lo que quise cuidar,
yo te di lo que era
sin saberme guardar.
Pero el tiempo me dijo
sin gritar la verdad:
quien te ama de frente
no te hace dudar.
No te guardo rencor,
te guardo distancia,
porque amar no es perder
la propia balanza.
Desde que me elijo
ya no duele igual,
te quise con miedo
y hoy me quiero en paz.
Si te pienso es distinto,
ya no para volver,
te recuerdo sin bronca
porque aprendí a crecer.
si alguna vez
me volvés a buscar,
no va a ser lo de antes,
yo cambié de lugar.