Ya le gané a General Acosta,
a Buenos Aires eliminé!
No sé para qué, si ya lo tenía servido,
a Adolfo Chávez le jugué de memoria.
¡Y ahora eliminé a Arroyo Hondo!
Estamos a un paso desesperado
por ganar la gran final...
(Pausa, golpe de bombo y estribillo explota)
¡Villa Luján, Villa Luján!
De Entre Arroyos para el mundo,
¡nadie nos va a parar!
A pura garra y corazón,
soñamos con la Copa y la consagración.