[Intro]
En las calles de mi barrio, se oye el ruido de la vida, temblando al pasar,
[Verse 1]
Tío Enrique, te hablo bajo la luna tenida, de días que se acortan sin luz,
Miseria en las paredes, y el zumbido de los bloques que piden un poco de paz;
Apagones que llegan cuando más falta hace la chispa en la cocina, el tiempo se detiene,
La basura se acumula en rincones que la gente evita mirar, pero no se puede olvidar.
[Pre-Chorus]
Y la calle susurra, que la medicina falta, que la esperanza tarda en volver, pero no se rinde,
Entre las voces de barrio, se oyen rezagos de fuerza que quiere continuar.
[Chorus]
Porque seguimos, aunque duela el peso de la mañana,
La gente observa, con ojos que no se rinden, buscando una luz que no se apague,
El sueño cabe en una esquina, y el corazón late con ganas de empezar,
Aquí, en Cuba, la vida lucha y la bondad puede florecer otra vez.
[Verse 2]
Una madre mezcla paciencia con hambre, preparan una sopa con el rumor del calentador que no llega,
Un joven mira el cielo gris, contando cuántas horas quedan para el próximo apagón,
Entre basuras y risas cansadas, se esconden historias de barrio que aún esperan su turno,
La gente pregunta, ¿cuándo llega el alivio para toda la gente?
[Pre-Chorus]
Y el barrio responde con mano abierta, con vecinos que se ayudan sin pedir nada a cambio,
La vida cocina con lo mínimo, pero late con ganas de un mañana mejor.
[Chorus]
Porque seguimos, aunque duela el peso de la mañana,
La gente observa, con ojos que no se rinden, buscando una luz que no se apague,
El sueño cabe en una esquina, y el corazón late con ganas de empezar,
Aquí, en Cuba, la vida lucha y la bondad puede florecer otra vez.
[Bridge]
Tío, escucha estos cuadros pequeños: la esperanza asomando entre la rabia,
Un niño sonríe al ver una vela encendida, una abuela reparando una sandalia,
Si nos sostienen las manos, si nos cuidamos, todo puede cambiar de a poco.
[Chorus]
Porque seguimos, aunque duela el peso de la mañana,
La gente observa, con ojos que no se rinden, buscando una luz que no se apague,
El sueño cabe en una esquina, y el corazón late con ganas de empezar,
Aquí, en Cuba, la vida lucha y la bondad puede florecer otra vez.
[Outro]
Tío Enrique, te lo digo de barrio a barrio: no estás solo, la lucha es compartida, la esperanza persiste.