En la noche llena de estrellas
nuestros sueños danzaban en el aire.
Su risa era música en mis venas
pero el destino tenía otro baile.
Nuestro amor brillaba como el sol
pero se fue como un eco en un farol.
Te busco en cada amanecer
con cada sombra que lleva tu nombre.
Pero el amor se escapa como la marea
y en este vacío solo queda el desdén.
Las promesas que hicimos se desvanecen
y el tiempo cruel, su voz me olvida.
Las memorias se convierten en ecos
tras la puerta de una vida perdida.
Mirando atrás todo lo que perdí
aprendí que el amor a veces hiere así.
Te busco en cada amanecer
con cada sombra que lleva tu nombre.
Pero el amor se escapa como la marea
y en este vacío solo queda el desdén.
Te llevo en mi corazón
ahora vivo en mi propia canción.