En la discoteca, tu mirada brilló,
un destello de luna, mi corazón cautivó.
Ese lunar en tu mejilla, una joya tan sutil,
dibujó en mis días un amor juvenil.
Horas en el teléfono, risas y palabras,
construyendo un mundo donde el tiempo no acaba.
Aún en las sombras de mis traiciones pasadas,
siempre te amé, aunque las dudas fueran balas.
Tesoros que me diste, recuerdos de niñez,
siempre en mi alma guardados, como un dulce ajedrez.
Siete años juntos este junio celebramos,
y en cada latido, más fuerte te amo muchachita