En la noche eterna, bajo lunas sin piedad,
se alza el deseo más antiguo: inmortalidad.
El Grial susurra en lenguas rotas,
tentando héroes, sellando derrotas.
¿Quién se atreve a tomar su luz?
¿Quién soporta su pesada cruz?
Santo Grial, llama que arde sin fin,
hogar de sueños… y del fin.
Bendición o castigo, eso tú decidirás,
cuando el alma al destino enfrentarás.
Caballeros caen, maestras sangran,
por una copa que el tiempo arranca.
El oro no redime el pasado,
pero aún así… todos han luchado.
Marionetas de un trono dorado,
en Chaldea, el destino ha despertado.
No es solo poder lo que arde en tu ser,
es la voluntad… de renacer.
Santo Grial, corona de ilusión,
ruge el tiempo, arde la razón.
El deseo al fin te revelará,
lo que eres… y lo que jamás serás.