[Intro]
Siluetas en la penumbra, el pulso hecho silencio.
Un código en la mirada, un susurro en el viento.
[Verse 1]
Con traje negro, la ciudad se inclina a su paso;
gafas redondas ocultan certezas, secretos trazos.
Un escudo en la solapa, serpiente que vigila en plata;
las manos en los bolsillos, el poder que nadie iguala.
[Pre-Chorus]
Duda quedará atrás, cuando el eco del silencio hable.
La noche se curva suave ante su solo semblante.
[Chorus]
Sabe quién es, sin decirlo, en la sombra que lo guía.
Sutil y feroz, es la calma que la duda desafía.
Con cada paso, el misterio crece, elegante y sereno.
Poder discreto, puro como un secreto en el veneno.
[Verse 2]
Verde oscuro de fondo, difuso como un rumor antiguo;
la ciudad se arrodilla al compás de su destino.
Se mueve con firmeza, manos en los bolsillos cerrando el trato;
la serpiente en la solapa firma el pacto en el acto.
[Pre-Chorus]
Voces se apagan cuando llega la duda a su lado,
porque la verdad no grita, solo escucha y guarda.
[Chorus]
Sabe quién es, sin decirlo, en la sombra que lo guía.
Sutil y feroz, es la calma que la duda desafía.
Con cada paso, el misterio crece, elegante y sereno.
Poder discreto, puro como un secreto en el veneno.
[Bridge]
Entre luces verdosas, su silueta se recorta real,
un símbolo andante de control sin necesidad de hablar.
[Chorus]
Sabe quién es, sin decirlo, en la sombra que lo guía.
Sutil y feroz, es la calma que la duda desafía.
Con cada paso, el misterio crece, elegante y sereno.
Poder discreto, puro como un secreto en el veneno.
[Outro]
Y cuando el día lo llama, la ciudad respira en su señal.
Elegancia que no grita, poder que no cae, inmortal.