"Nacimos sin querer nacer,
por un capricho egoísta de alguien que un hijo quería tener..."
Y aquí estoy, años después,
preguntándome si el capricho fue mío o fue del destino.
Los años que tenemos son los que no volverán,
son la resta del tiempo, la cuenta atrás.
Y yo sumando horas muertas,
cuando lo único eterno fue un segundo junto a ti.
Tiempo vivido, tiempo perdido,
vive el presente, recuerda, el pasado no volverá.
Pero, cómo vivo el ahora si el ahora me pesa,
si llevo tanta prisa que no escucho mi propia cabeza
Y sé que el reloj no perdona,
que cada tic-tac es una corona
de espinas que me pongo yo solito,
por no soltar lo que ya está escrito.
¡Vivimos como si no fuéramos a morir,
y morimos como si no hubiésemos vivido!
Ama y sé amado, que la vida es una,
y el tiempo es corto para hacernos heridas.
¿De qué sirve ganar si al final todo se acaba?
¿De qué sirve el orgullo si te tuve y no te llamaba?
Somos polvo con miedo a ser polvo,
y el miedo nos mata antes de estar muertos.
Tú me pediste un minuto sincero,
yo te di un "mañana" lleno de agujeros.
El pasado no volverá, lo grito en el espejo,
pero cuando cierro los ojos, tú eres mi reflejo.
Y es tan fácil hablar de vivir el presente
cuando el presente es un puñal en la frente.
No supe quererte sin mirar el calendario,
y ahora el calendario solo me muestra el contrario.
Quizás nacer fue un capricho de alguien,
pero vivir es la única decisión.
No se trata de cuánto tiempo tienes,
sino de cuánto tiempo regalas al corazón.
Porque al final
¡Vivimos como si no fuéramos a morir,
y morimos como si no hubiésemos vivido!
Ama y sé amado, que la vida es una,
y el tiempo es corto para hacernos heridas
Y aunque el capricho fue llegar a este mundo,
mi único arrepentimiento es haberme ido
cuando tú te quedabas
y yo no me lo he perdido.
Nacimos sin querer nacer
Pero si esta es la cuenta atrás,
quiero que mis últimos segundos
sean tuyos, aunque tú no estés
Porque viví como si no fuera a morir
pero solo contigo aprendi a vivir