(Intro)
Yeah…
Desde morro aprendí que el hambre no perdona,
que la calle te adopta aunque tu madre se oponga…
(Verso 1)
Vivir atado al vicio, cadena invisible,
promesas que me hice pero nada fue posible,
la mente acelerada, el corazón en ruinas,
mirando el calendario pero contando esquinas.
Ligado al delito como sombra a mi cuerpo,
la noche era testigo de pactos y de acuerdos,
dinero sobre la mesa, sudor en los billetes,
conciencia preguntando cuánto valen mis grilletes.
Generando feria sin importar el precio,
pensando que el respeto se compraba con silencio,
la vida en descontrol, adrenalina pura,
pero el alma se me iba perdiendo en la locura.
(Coro)
Y sigo atado al fuego que yo mismo encendí,
corriendo tras el peso que nunca me dio paz a mí,
la calle me dio todo… también me lo quitó,
me dio una falsa cima y después me empujó.
Atado al vicio, preso sin prisión,
con oro en los bolsillos y vacío el corazón.
(Verso 2)
Desvelos eternos, paranoia en la ventana,
amistades de humo que se esfuman en la mañana,
la lealtad se mide cuando truena la tormenta,
muchos dicen “hermano” pero pocos se presentan.
La feria llega rápido, se va como el viento,
no compra los abrazos ni regresa el tiempo,
cada paso en falso pesa como plomo,
y el espejo me pregunta: “¿en qué te has convertido, homie?”
Esfuerzo hubo mucho, eso nadie lo niega,
pero el camino oscuro tarde o temprano cobra y pega,
no todo lo que brilla es salida segura,
a veces el atajo te conduce a la sepultura.
(Puente)
Y aunque el mundo me aplauda por lo que logré,
nadie sabe las noches que solo lloré,
el vicio no es amigo, es disfraz de traición,
te promete la gloria y te roba la razón.
(Coro Final)
Sigo atado al fuego que un día me abrazó,
me dio poder momentáneo pero el alma me quemó,
la calle es maestra dura, lección sin compasión,
si no encuentras la salida… te roba el corazón.
Atado al vicio, ligado al error,
ganando mucho dinero… pero perdiendo el valor.
[Música intensa]
[speakVoiceTagVoiceAutotune]
Fokiño Chichifli