(Verso 1)
Señor, no me reprendas en tu furor,
no me castigues con tu indignación.
Sana mi alma llena de temor,
mis huesos se estremecen en la tempestad,
¿hasta cuándo, Padre mío, tardarás?
(Coro)
¡Vuélvete, oh Señor, salva mi vida!
Líbrame por tu gran misericordia.
Porque en la muerte no hay memoria de ti,
¿quién en el sepulcro te alabará?
Sálvame, Señor, por tu bondad.
(Verso 2)
Cansado estoy de tanto sollozar,
todas las noches inundó mi lecho,
mis ojos ya no pueden más llorar.
El luto se ha clavado en mi pecho,
mis enemigos me quieren ver caer.
(Coro)
¡Vuélvete, oh Señor, salva mi vida!
Líbrame por tu gran misericordia.
Porque en la muerte no hay memoria de ti,
¿quién en el sepulcro te alabará?
Sálvame, Señor, por tu bondad.
Mas el Señor ha escuchado mi ruego,
el Dios eterno mi llanto ya vio.
Se van las sombras, se apaga el fuego,
mi herida abierta por fin sanó.
(Outro)
Se avergonzarán mis angustiadores,
huirán de prisa con temor.
Tú cambiaste todos mis temores
en cantos de alabanza y de loores.