Un mundo lleno de egoísmo, de falsas acciones,
un terreno maldito donde reinan las traiciones.
Los que decían ser amigos se fueron por montones,
y ahora solo quedan puras sombras de traidores.
Gente que de ti se ocupa solo para andar inventando,
con palabras baratas que ni ellos se andan cantando.
En los lugares ajenos la envidia se anda arrastrando,
por todos esos corrientes que de vidas ajenas viven opinando.
Esos que hablan no tienen sentido ni lugar aguerrido,
les quedó grande el saco de llamarse "mis amigos".
Por eso yo ando firme y en mi camino sigo...
Para avanzar en esta vida, ¡yo no ocupo permiso!