[Intro]
Hoy se encienden las luces en la casa, y mi corazón late despacito
Con una oración agradecida a Dios, por cada día que te hizo crecer
[Verse 1]
Madre soy, Amelia de nombre, y te miro con ojos que aprendieron a temblar de emoción
Vinicio Stefano, mi niño, ya también un poco príncipe de nuestra reunión
Desde bebé chiquito, risas en la cuna, hasta tus manos que hoy ya buscan mi voz
El pastel huele a infancia, a tardes de juego y a tu primer gran canción
[Pre-Chorus]
Tíos Vinicio y Willian levantan brindis al aire, con recuerdos que vuelan como globos
Sara la tía sonríe, abraza a cada familiar, y el abuelo tacha en su cuaderno los logros
[Chorus]
Feliz cumpleaños, mi niño amado, que Dios te cuide cada día
Que crezcas en amor, con fe en los cielos y en la casa que te guía
Papi Milton te cuida la risa, abuelita Jessica te susurra historias
Hoy te celebramos con gratitud, y te damos la vida en estas memorias
[Verse 2]
Recuerdo cuando eras bebé, diminuto milagro en mis brazos, temblor de alivio
Ahora das pasos, vas descubriendo el mundo con curiosidad en tu rostro risueño
La familia se reúne entera: Amelia, Milton, Sara, los abuelos en círculo
Con cada abrazo, te decimos que te amamos y que siempre volveremos a reír contigo
[Pre-Chorus]
Vinicio y Willian comparten un deseo al viento, que tu camino sea claro y sereno
La mesa se llena de nombres queridos: mamá, tíos, primos, todos en un mismo sueño
[Chorus]
Feliz cumpleaños, mi niño amado, que Dios te ilumine cada día
Que crezcas rodeado de cariño, paz, esperanza y alegría
Papi Milton sonríe, abuelita Jessica te bendice al entonar
Y nosotros, tu familia, te prometemos siempre cuidar
[Bridge]
Gracias a Dios por la risa que aprendiste a compartir, por tu primer te quiero pronunciado
Gracias por la salud que nos permite soñar contigo a tu lado
[Chorus]
Feliz cumpleaños, mi niño amado, que Dios te bendiga siempre
Que tu vida sea un jardín de ternura y de sueños que sostienen
Que la casa de nuestra sangre te enseñe a volver a casa
Con un beso, cada año, presentes en tu historia que nos abraza
[Outro]
Y cuando el día termine, te envolveremos en susurros de amor verdadero
Madre Amelia, con voz de gratitud, te afirma: eres nuestro regalo más sincero