Desde que te vi, el mundo se hizo pequeño,
tus ojos me hablaron sin necesidad de empeño.
Cuerpo de princesa, curvas de gimnasio,
pelo rizado al viento, un perfecto espacio.
21 años, luz que no se apaga,
tu risa me envuelve, tu voz me desarma.
No sé cómo hiciste, pero aquí te quedas,
cada hora contigo es una fiesta de veras.
Hablamos sin filtro, sin freno, sin pausa,
tu piel con mi piel se volvieron una causa.
Tímida al principio, después toda entrega,
me diste tu fuego, yo te di mi pieza.
Y cuando la noche se vistió de luna,
tu cuerpo en el mío fue música y cuna.
"Esto no me había pasado", dijiste con calma,
y yo supe que estabas tatuada en mi alma.
Tus ojos verdes, dos joyas del mar,
tu forma de andar me hace desvariar.
Tus curvas perfectas, tu piel de caramelo,
y yo flotando en ti como un barco en el cielo.
Eres suave como brisa, intensa como el mar,
tu presencia me eleva sin tener que volar.
No sé lo que tienes, no quiero saber,
solo quiero seguir sintiendo lo que me haces hacer.
Lo que pasó no se borra con el viento,
se graba en la piel, se queda en el aliento.
Tú, mi princesa de agua, mi sueño dorado,
eres lo más bello que el destino ha cruzado. 🌊💚🔥