[Intro]
Cae el polvo del camino, dorado al atardecer, se escucha un lazo de guitarra que susurra ayer.
[Verse 1]
En el rancho se apagan los gritos del día, la sombra de la hacienda guarda una historia en mitad de la ranchera.
Tus botas marcan el ritmo en la tierra seca, promesas incumplidas se quedan en la cuerda de la vereda.
[Chorus]
Veo tu sombra a la mitad del rancho, corazón que se rompa sin querer.
La guitarra llora y revive antiguos cantos, me susurra: volverá el amanecer.
[Verse 2]
Polvos levantan los pasos de vaqueros y viejos sindicales de la memoria, risas que fueron de domingo y canto de cantera de la historia.
La vespertina brisa trae sal de la lágrima, una promesa que no se dio y una promesa que nos bendiga.
[Chorus]
Veo tu sombra a la mitad del rancho, corazón que se rompa sin querer.
La guitarra llora y revive antiguos cantos, me susurra: volverá el amanecer.
[Bridge]
Giro al compás de un baile que es adiós, un último giro donde el tiempo se detiene.
Las manos se buscan, el silencio nos devuelve el dolor, y un suspiro promete que la raíz no muere.
[Chorus]
Veo tu sombra a la mitad del rancho, corazón que se rompa sin querer.
La guitarra llora y revive antiguos cantos, me susurra: volverá el amanecer.
[Outro]
Que el polvo se asiente y la luna sea testigo, que el rancho guarde nuestras promesas en silencio.
Cuando el sol vuelva, tal vez vuelvas, y en la danza final digamos: nos quedamos, seguimos.