No vengo con palabras…
vengo con hambre…
si no estás Tú… no quiero nada…
Padre de gloria, invisible y real,
rompe el silencio, quiero escuchar,
mi alma te busca con desesperación,
no me conformo con religión.
Jesús, Cordero, herido por mí,
Tu sangre habla, me llama a venir,
cruzando el velo puedo entrar,
ya no soy lejos, soy tu hogar.
Y tiembla el cielo cuando clamo así,
porque sé que estás aquí…
¡Desciende ahora, habita aquí!
Padre, consume todo en mí,
Jesús, sé el centro, sé mi razón,
Espíritu, enciende el altar.
quiero tu voz, quiero tu fuego, eterno Dios,
haz de mi vida tu habitación.
Espíritu Santo, soplo de Dios,
rompe cadenas, trae convicción,
escudriña todo lo que soy,
quita lo que no es de Ti, Señor.
Fuego… fuego… ven y arde en mí,
viento… sopla… hasta consumir,
gloria… llena… no me moveré,
hasta que inundes todo mi ser.
Purifica… santifica…
restaura… aviva…
Padre… Hijo… Espíritu, uno es…
¡manifiéstate aquí!
Hoy rindo todo, sin condición,
mi mente, alma y corazón,
solo tu gloria yo quiero ver.
¡Desciende ahora, habita aquí!
rompe el orgullo dentro de mí,
Jesús, gobierna, toma el control,
Espíritu, lléname hoy.
Que ya no viva, sino que Tú,
seas la vida dentro de mí,
o, eterno Dios,
¡este es tu templo, habita en mi,
Llena este lugar…
llena este corazón…
no me iré…
hasta verte…