[Intro]
Susurro en la penumbra, una fe que espera
Luz que se atreve a nacer entre la paciencia, calma y verdad
[Verse 1]
Jeremías susurra desde el silencio de la memoria,
promesas que tiemblan, luego se abrazan a la historia.
La gente escucha el latido de un mañana que no se apaga,
renovación en la esperanza que el pesar ya desagrada.
[Pre-Chorus]
No es olvido, es camino, paso a paso hacia el ser
que guarda en su pecho la promesa de volver a nacer.
[Chorus]
Porque hay consuelo que llega sin pedir permiso,
fe que llueve suave sobre el viejo deseo.
Renace el alma cuando el miedo se ha rendido,
un futuro se abre, sereno, al caminar ligero.
[Verse 2]
Las ruinas se vuelven casa en la mirada del hoy,
memorias que sostienen un pacto con el sol.
La voz antigua guía con ternura y paciencia,
promete un jardín donde brota la paciencia.
[Pre-Chorus]
No es silencio perdido, es silencio que escucha la verdad,
que entre sombras siembra paz y vuelve a despertar.
[Chorus]
Porque hay consuelo que llega sin pedir permiso,
fe que llueve suave sobre el viejo deseo.
Renace el alma cuando el miedo se ha rendido,
un futuro se abre, sereno, al caminar ligero.
[Bridge]
Sé que el peso de ayer puede tardar en mirar,
pero la promesa sostiene, no deja de avanzar.
[Chorus]
Por fin llega el consuelo que inspira a seguir,
fe que ilumina la ruta, un nuevo porvenir.
Renace el alma cuando el miedo se ha rendido,
un futuro se abre, sereno, al caminar ligero.
[Outro]
En la calma de la noche, oigo un latido fiel,
la esperanza permanece, prometiendo un amanecer real.