Yo sé que eres un hombre bueno,
y por eso duele más,
porque nunca quise herirte,
ni tampoco verte llorar.
Pero tienes tantos miedos
que no te dejan confiar,
y en medio de algo bonito
siempre aparece un final.
Yo quería darte calma,
yo quería hacerte bien,
pero tus dudas y tus celos
me alejaron sin querer.
Y me duele decirte adiós,
cuando todavía te quiero,
pero tú mismo has apagado
lo poquito que quedaba de fuego.
No eres malo, nunca lo fuiste,
solo no supiste confiar,
y yo me cansé de perder momentos
tratando de hacerte entender que no te iba a fallar.
No tengo el valor de decirte
todo esto mirándote a los ojos,
por eso te lo digo cantando,
aunque me esté rompiendo por dentro.
Me da tristeza dejarte,
me da lástima verte así,
pero tú no me dejaste otra opción…
me obligaste a alejarme de ti.
Cada vez que algo era hermoso,
tus preguntas lo cambiaban,
un mensaje, una mirada,
y tus dudas comenzaban.
Yo quería disfrutar el instante,
tú querías saber por qué,
y sin darte cuenta, poco a poco,
me quitabas las ganas de querer.
No quería acostumbrarme
a tener que demostrar
que mi corazón era tuyo
cada vez que empezabas a dudar.
Y me duele decirte adiós,
cuando todavía te quiero,
pero tú mismo has apagado
lo poquito que quedaba de fuego.
No eres malo, nunca lo fuiste,
solo no supiste confiar,
y yo me cansé de perder momentos
tratando de hacerte entender que no te iba a fallar.
Quizás algún día comprendas
que quererte no era suficiente,
que el amor necesita confianza
para quedarse para siempre.
Yo no me voy porque no sienta,
me voy porque ya no puedo más.
Y aunque me duela en el alma,
también tengo que cuidarme de mí misma.
Así que perdóname si me alejo,
si dejo de buscarte y de hablar,
no es porque seas una mala persona,
es que ya no puedo seguir igual.
Te voy a recordar con cariño,
porque algo bonito hubo entre los dos,
pero a veces querer a alguien
también significa decirle adiós.
Y si algún día me recuerdas,
no pienses