Bajé del cielo con el pecho abierto,
con la mano tendida, con el alma en el centro.
Me apiadé de tanto daño que me hicieron,
les di un botón de confianza y otra vez me la rompieron.
Yo que perdoné lo imperdonable,
que creí en el amor cuando todo era cable.
Que di la cara cuando todos dieron la espalda,
que sembré buena fe en tierra malvada.
Y tú, pedazo de mi historia, fuiste la peor,
te di mi cielo y lo cambiaste por error.
Te fuiste con otro, te llevaste mi calma,
me dejaste con el corazón hecho migajas.
¡BAJÉ DEL CIELO Y ME CLAVARON EN LA CRUZ!
¡OTRA VEZ EL AMOR ME SALIÓ PUTA, MALDITA CRUZ!
CONFÍE EN TI, TE DI MI MANO, TE DI TODO,
Y TÚ SOLO VISTE EL ORO, NO EL LODO.
Te vi llorar, te vi perdida, te vi rota,
y yo, como un pendejo, te di la mano y la bota.
Te levanté del suelo, te di un techo, te di paz,
y tú me pagaste con la peor falsedad.
Te fuiste con él, con ese cualquiera,
mientras yo esperaba como un perro en la acera.
Te aprovechaste de mi amor, de mi locura,
me dejaste con la herida y la sangre pura.
Pero tranquila, que esto no acaba aquí,
la vida da vueltas y te hará sufrir.
Porque el que siembra vientos, cosecha tempestades,
y tú sembraste mierda, recogerás verdades.
Aprendí la lección, nunca más confiar,
en almas que venden amor por un par.
Que se aprovechan del que entrega todo,
y después se van riendo por el lodo.
Así que vete, no te quiero ver más,
que mi cielo ahora es mío, no tuyo, paz.
Agradezco el golpe, agradezco el dolor,
me hiciste más fuerte, más cabrón, mejor.
¡BAJÉ DEL CIELO Y ME CLAVARON EN LA CRUZ!
¡PERO DEL SUELO ME LEVANTO Y SOY MÁS LUZ!
GRACIAS POR TANTA MIERDA, GRACIAS POR TANTO MAL,
HOY SOY MÁS HOMBRE, MÁS CABRÓN, MÁS ANORMAL.