Me cansé de mendigar tus sobras de amor,
de secar el llanto en la fría estación.
Tu traición me dolió, pero me despertó,
la que se marchó ya nunca volvió.
Ahora bebo por lo que por fin entendí,
que valgo mucho más de lo que te di.
Te creías el dueño de mi corazón,
y hoy solo eres polvo de mi canción.
¡Y ahora mírenme bien cómo brillo!
¡Sola levanto mi propia copa!
¡Tu veneno ya no me toca!
¡Sola brindo por mi libertad!
¡No me hables de falsedad!
¡Ya tu tiempo se terminó!
¡La tonta de ayer ya murió!
¡Sola levanto mi propia copa!
No me busques con cuentos de ayer,
esa puerta ya se cerró al caer.
Fui sumisa, pero el fuego me formó,
y el fénix que ves me rescató.
Me cansé de mendigar tu atención,
de ponerle precio a mi ilusión.
Te creías el dueño de mi fe,
pero mírenme, de pie me quedé.
¡Y ahora mírenme bien cómo brillo!
¡Sola levanto mi propia copa!
¡Tu veneno ya no me toca!
¡Sola brindo por mi libertad!
¡No me hables de falsedad!
¡Ya tu tiempo se terminó!
¡La tonta de ayer ya murió!
¡Sola levanto mi propia copa!
Ya no hay vuelta atrás, te lo juro por Dios,
se acabó el imperio que creamos los dos.
Fui tu esclava, pero hoy soy la reina aquí,
y brindo muy fuerte por lo que sufrí.
¡Adiós a tu falso querer!
¡Por fin volví a nacer!