el retrato hablado, es una técnica utilizada principalmente en el ámbito forense para identificar personas a partir de la descripción de un testigo o víctima. Consiste en la representación de los rasgos físicos de un individuo sin necesidad de tener una imagen previa, basándose únicamente en la memoria y percepción de quien lo observó. Esta herramienta combina el arte del dibujo con conocimientos científicos, convirtiéndose en un apoyo importante en investigaciones judiciales.A lo largo de la historia, la necesidad de representar rostros ha existido desde tiempos antiguos, cuando el ser humano plasmaba imágenes en cuevas y desarrollaba formas de comunicación visual. Con el paso del tiempo, estas representaciones evolucionaron gracias al arte y al estudio de la fisonomía, hasta llegar a convertirse en una técnica útil dentro de la criminología. En algunos países, especialmente en América, el retrato hablado comenzó a emplearse como un recurso para la búsqueda de personas y la resolución de delitos, adquiriendo un valor significativo dentro de los procesos legales como medio de orientación en las investigaciones.hay tres técnicas principales para elaborar retratos hablados. La primera es el Identi-Kit, un sistema creado en 1965 que utiliza láminas transparentes con diferentes rasgos faciales (como ojos, nariz, boca, cabello, entre otros) que se superponen hasta formar el rostro de la persona descrita. La segunda técnica es la de mano alzada, donde un dibujante realiza un boceto utilizando lápiz y papel mientras interactúa con el testigo, interpretando sus indicaciones y ajustando el dibujo según las correcciones que se vayan haciendo durante el proceso. Finalmente, está la técnica computarizada, que emplea programas de software capaces de generar rostros a partir de una amplia variedad de rasgos, permitiendo modificar detalles con rapidez, aunque su precisión puede variar debido a diferencias en los rasgos de distintas poblaciones.