[Intro]
Cuando miro tus ojos, Eduardo, el mundo cabe en un abrazo.
[Verse 1]
Eduardo Torres, de sonrisa de verano y paciencia de nube lenta,
soñador de mañanas, curioso en cada puerta entreabierta.
Cazador de preguntas, aprende de cada intento, se levanta, persevera,
y aunque el camino se curva, su mirada encuentra la carretera verdadera.
[Chorus]
Te quiero ver avanzar, pequeño gran gigante,
con tus manos de futuro y un corazón constante.
No hay miedo que gane, ni duda que te impida andar,
porque en cada paso tu padre/madre te quiere acompañar.
[Verse 2]
En la mesa de la casa, aprenden a contar estrellas en la sala,
sílabas que se vuelven historias cuando la imaginación no falla.
Desafíos llegan, lo sé, como brisa que empuja y luego se va,
y tú los enfrentas con paciencia, con risa que vuelve a empezar.
[Chorus]
Te quiero ver avanzar, pequeño gran gigante,
con tus manos de futuro y un corazón constante.
No hay miedo que gane, ni duda que te impida andar,
porque en cada paso tu padre/madre te quiere acompañar.
[Bridge]
Cada logro es una semilla que florece en el hogar,
y cada error es un maestro que ayuda a volar.
[Verse 3]
Eduardo, tu nombre lleva promesas de luz y de verdad,
y cuando caes, te levantas, con la frente alta y la mitad de la sal en paz.
Tu risa es un puerto seguro donde siempre quiero naufragar,
porque te quiero exactamente como eres, tal como estás.
[Chorus]
Te quiero ver avanzar, pequeño gran gigante,
con tus manos de futuro y un corazón constante.
No hay miedo que gane, ni duda que te impida andar,
porque en cada paso tu padre/madre te quiere acompañar.
[Outro]
Y cuando el día se apague, te sostendré en silencio,
Eduardo, mi orgullo, mi esperanza en movimiento.