En un mundo lleno de engaño
donde cuesta ver la verdad,
muchas voces prometen
pero no cumplen jamás.
Labios hablan bonito
pero esconden falsedad,
y en medio de tanta duda
Tú me enseñas a confiar.
Pero Tú, Señor, te levantas
cuando clamo desde el dolor,
eres luz en la tormenta,
mi refugio y mi Señor.
Coro:
Tus palabras son verdad,
como plata al refinar,
no se rompen, no fallarán,
para siempre quedarán.
En el ruido de este mundo
eres mi seguridad,
mi descanso, mi esperanza,
mi roca de eternidad.
Cuando el mal se levanta
y parece dominar,
yo descanso en tu promesa,
sé que me guardarás.
Aunque muchos se pierdan
en mentiras sin final,
yo me aferro a tu palabra
que me guía a la verdad.