Reguetón triste – versión más profunda)
Dedicada por su madre, para su hijo eterno
[Intro hablado]
Hairon Dias Sosa, hijo mío…
Esta noche tu madre te canta.
No vengo a reprocharte, vengo a abrazarte en forma de canción.
[Coro]
Hairon Dias Sosa, nombre que no se apaga,
en la piel de tu madre tu memoria se levanta.
La calle te robó, pero no pudo borrar
los apellidos que te di, mi sangre y mi cantar.
Hairon Dias Sosa, si me escuchas desde allá,
mándame un pedazo de tu paz.
Yo te perdono, hijo, perdóname también,
por no poder salvarte del filo de la maldad.
[Verso 1]
Te tuve siendo casi una niña,
y aprendí a ser muralla, padre, casa y cocina.
El que te engendró no supo volver,
pero mis apellidos te enseñaron a crecer.
Te dije: “Hijo, la calle es un espejismo,
te promete trono y te cobra el abismo”.
Tú no escuchaste, y no te culpo, mi amor,
el barrio gritaba más fuerte que mi voz.
[Pre-Coro]
La noche de aquel día me diste tu bendición,
como si el cielo supiera que era la última canción.
Dos sombras con acero te salieron al paso,
dieciséis primaveras y el mundo se hizo pedazos.
[Coro]
Hairon Dias Sosa, nombre que no se apaga,
en la piel de tu madre tu memoria se levanta.
La calle te robó, pero no pudo borrar
los apellidos que te di, mi sangre y mi cantar.
Hairon Dias Sosa, si me escuchas desde allá,
mándame un pedazo de tu paz.
Yo te perdono, hijo, perdóname también,
por no poder salvarte del filo de la maldad.
[Verso 2]
Tus hermanos te buscan en el eco del pasillo,
en la silla vacía, en el pan compartido.
La casa no está en silencio: está llena de tu ausencia,
y el dolor es un idioma que aprendí con paciencia.
Perdono a los que te arrancaron la risa,
no por ellos, sino porque el rencor también asesina.
Pero hay un dolor que no cabe en el perdón:
es madre, es hijo, es sangre, es corazón.
[Puente]
Hairon, no fuiste un error:
fuiste el milagro que me dio valor.
Si la muerte fue injusta, violenta y cruel,
tu nombre en mis labios la vuelve a vencer.
Un día, cuando Dios