[Intro]
En la mesa, la abuela de la fe, con ojos que chispean como brasa.
[Verse 1]
La suegra guerrera, de Dio y de la olla caliente,
cuida a todos los nietos con sermones que parecen cuentos ardientes.
Entre el patrocinio de la familia y el silencio del viejo sofá,
ella reparte bendiciones y un toque de puré en la paz que va a estallar.
[Pre-Chorus]
Con la cruz en la mano y la paciencia en el pecho,
risas y reproches se cruzan como cuerdas al viento.
[Chorus]
Suegra, madre de fe y de recetas,
guerrera de rezos y de conversaciones tensas.
Con humor y ternura nos guía entre las grietas,
y en cada conflicto, su lealtad nos da fuerzas.
[Verse 2]
Cuando el primo discute, ella eleva la voz sin perder el pulso,
habla de lealtad, de cena compartida y del perdón como un respiro justo.
Entre chistes y juramentos, el domingo se arma de valor,
y la casa se llena de humo de cocina y un coro de bendición.
[Pre-Chorus]
Entre chascos y consejos, la paciencia se estira,
ella sabe que el amor también se pelea en la mentira.
[Chorus]
Suegra, madre de fe y de recetas,
guerrera de rezos y de conversaciones tensas.
Con humor y ternura nos guía entre las grietas,
y en cada conflicto, su lealtad nos da fuerzas.
[Bridge]
Entre la devoción y el humor que no se rinde,
ella escucha, perdona y al final sonríe.
Las disputas se maquillan con promesas cumplidas,
y el hogar queda unido, como una familia que no se rinde.
[Chorus]
Suegra, madre de fe y de recetas,
guerrera de rezos y de conversaciones tensas.
Con humor y ternura nos guía entre las grietas,
y en cada conflicto, su lealtad nos da fuerzas.
[Outro]
Si la vida fuera templo, ella podría ser altar,
con risas que sanan y mandamientos para amar.
La warrior de Dio, en nuestra historia, un haz de verdad y luz.