Soy mala cuando quiero, por eso, si me tocan un pelo mi amor,
Lo de buena se me corta,
Se me sube lo de loca,
Lo de perra se me nota.
Y no hay quien me detenga, una vez que el fuego brota.
La bestia que duerme, despierta sin piedad,
Y mi paciencia se vuelve pura hostilidad.
Si te metes conmigo no importa, pero si te metes con mi gente, hasta ahí llegaste.
Ahí se acaba el juego, no hay reglas ni piedad,
Por los míos, soy capaz de cualquier brutalidad.
Verás que el infierno tiene mi nombre escrito,
Y que por los que amo, mi furia no tiene límite.
Mi alma se oscurece, mis ojos no perdonan,
Cada gota de sangre, cada lágrima que derraman, la cobran.
No habrá súplicas que frenen mi decisión,
Una vez que cruzas esa línea, no hay redención.
Soy leal hasta la muerte, y protectora hasta el final,
Así que piénsalo dos veces antes de cruzar mi umbral.