1.Nuestro Padre celestial
a sus hijos los protege;
Ni los pájaros ni estrellas,
han tenido tal albergue.
2.Dios los cuida y alimenta,
y cual plantas que florecen,
El los guarda presuroso,
y en sus brazos los recoge.
3.Dios su gracia les otorga;
sus tristezas el conoce;
No se olvidara de ellos,
ni en la vida ni en la muerte.
4.Y aunque pasen muchos siglos,
Dios a ellos no abandona;
Su propósito es amar;
los preservara en la gloria. Amen.