MARISCAL SUCRE
A capela — una sola voz
[Inicio — suave, casi como un recuerdo]
Cuando el sol toca los cerros,
y despierta mi lugar,
hay recuerdos de mi infancia
que jamás se perderán.
Entre aquellas viejas aulas,
tantas voces escuché,
unas se fueron con el tiempo,
pero nunca las olvidé.
[Pre-coro — comienza a crecer la emoción]
Y aunque pase el tiempo,
y aunque tenga que partir,
llevaré dentro del alma
lo que aprendí aquí.
[Coro — voz fuerte y alegre]
¡Mariscal Sucre,
mi escuela, mi hogar!
En tus aulas aprendimos
a soñar y a caminar.
¡Mariscal Sucre,
siempre vivirás!
Aunque un día estemos lejos,
en mi corazón estarás.
[Parte nostálgica — más suave]
Cuántos amigos quedaron,
cuántas historias también,
una risa, una mirada,
que recuerdo con cariño.
Y si alguna lágrima cae,
no es tristeza nada más,
es la huella de los años
que no volverán jamás.
[Puente — esperanza]
Tarucamarca querida,
tierra que me vio crecer,
hoy levanto mi mirada
y vuelvo a creer.
Porque cada nuevo niño
trae un sueño en su mirar,
y la historia de esta escuela
nuevamente empezará.
[Coro final — muy emotivo, creciendo]
¡Mariscal Sucre,
mi escuela, mi hogar!
Con orgullo y esperanza
te volvemos a cantar.
¡Mariscal Sucre,
nunca te olvidaré!
Lo que sembraste en mi vida
para siempre guardaré.
[Final — voz sola, suave]
Y cuando vuelva a mi escuela...
si algún día vuelvo a entrar,
quizás encuentre mi infancia
esperándome en aquel lugar...
Mariscal Sucre...
siempre vivirás.