Necesito un lugar
donde las cicatrices sanen,
y las memorias se transformen
solo en sueños.
Mi corazón me pregunta
entre susurros y lágrimas de soledad,
recordándome que incluso en
la fragilidad tiene su propia fuerza.
Cada herida que dejaste,
cada huella en mi piel de ti,
es un mapa que recuerdos guarda
de esas noches...
"...que me decías que me amabas."
"Tú me llenabas de esperanza,
y cada palabra un puente."
Pero ese puente hoy solo
me recuerda que ya no estás.
Tu compañía era mi guarida,
un lugar donde siempre éramos tú y yo.
Donde ahora no queda nada.
Y nuestro lazo de amor se desvanece,
cuando cae la noche se revelan
fantasmas del pasado.
Y donde sanar no es olvidar,
sino aprender a florecer
con nuevas alas.
Tu desvanecimiento me hirió.
Pero aprendí a levantarme.
Y si tú vuelves algún día,
no sé qué haría con mi vida,
pero seguro que estar contigo...
...no es ninguna de mis más sinceras decisiones.
(¡Eres un mal parido de perra, me heriste!)
Hoy me levanté
más fuerte que nunca.
(
Y aunque provocabas mariposas en mi interior,
ahora solo logras decepción.
Florecí con mis nuevas alas,
y hoy tengo mi propia fuerza.