[Verso 1]
Para todos siempre soy el villano de la historia,
el malo del cuento, la mancha en su memoria.
Me juzgan sin ver, me señalan con el dedo,
porque dicen que por fuera parezco puro hielo.
Pero no saben nada, no ven lo que hay aquí,
el fuego arde con fuerza en mi interior.
No elegí este papel, yo no lo quiero ser,
pero no me voy a callar solo por complacer.
[Verso 2]
Y ahora vengan, escuchen, solo digo las verdades:
¿Por qué esos prometidos olvidan sus lealtades?
Se dan la vuelta enteros por una mujer que ni conocen,
mientras a sus verdaderas prometidas las desconocen.
No es que yo quiera meterme en su relación,
pero esos príncipes son de segunda categoría, sin honor.
Igual que sus amigos, que le siguen el juego,
puros títeres ciegos que se queman en su ego.
[Coro]
¡Miren mi fuego bajo este hielo!
¡Yo mi destino lo voy a cambiar!
No me pidas que me guarde el veneno,
porque mis verdades se las voy a estrellar.
¡De frente, sin miedo, directo a la cara!
No soy el villano que su libreto armó,
soy el que rompe la farsa que el reino aplaudió.
[Verso 3]
Y hablemos de la heroína, la santa del lugar,
que no es tan bonita ni buena al final.
¿Qué clase de virtud es la que viene a presumir,
si se mete a quitarle los novios a las demás?
Caminan como santos en su nube de cristal,
pero su supuesta bondad me sabe a falsedad.
[Puente]
Creen que me quedaré en el suelo, esperando mi final,
el trágico destino que me quieren imponer.
Pero se equivocan, este cuento lo voy a reescribir.
Si decir la verdad me hace el malo ante el mundo...
entonces que tiemblen, porque no me pienso rendir.
[Clímax]
¡Príncipes de oferta, heroína de papel!
¡Su teatrito barato se empieza a caer!
A mí no me domina ninguna profecía,
¡mi vida es mía, mi fuerza es mía!
¡Escuchen mi fuego arder!
[Outro]
Me juzgaron por el hielo...
pero se quemaron con mi interior.
Mi destino ya cambió.
Y mi verdad... se las dejé de frente.