Canito con todo tú respeto del mundo
Todas las tardes la vuelvo a mirar,
sale del colegio y me hace suspirar,
con su uniforme azul y su sonrisa de luz,
desde que la vi mi corazón ya no tiene paz.
Camina despacito por la misma avenida,
y aunque no conozco nada de su vida,
cada tarde espero verla pasar,
porque cuando aparece me vuelve a enamorar.
No sé su nombre ni dónde vive,
pero en mis sueños siempre sonríe,
y cada día la quiero encontrar,
para decirle lo que siento de verdad.
Ay, la chica de azul,
la dueña de mi corazón,
cuando la veo pasar
se acelera mi emoción.
Ay, la chica de azul,
qué bonito es su mirar,
aunque no sé quién es ella,
algún día la voy a conquistar.
El sol se esconde y ella aparece,
como una estrella que todo ilumina y enloquece,
lleva la alegría pintada en la piel,
y cuando sonríe todo parece estar bien.
Mis amigos dicen que le hable de una vez,
pero los nervios me ganan otra vez,
mientras tanto la sigo viendo pasar,
guardando este secreto que no puedo ocultar.
Puente
Tal vez mañana me anime a hablar,
y le cuente todo lo que siento al mirar,
que desde aquella tarde en que la vi llegar,
mi mundo cambió sin poderlo evitar.
Ay, la chica de azul,
la dueña de mi corazón,
cuando la veo pasar
se acelera mi emoción.