[Intro]
En casa dejamos el estrés y el mundo se queda fuera.
[Verse 1]
Recuerdo tus primeros días a mi lado, Daniel, con manos que aprendían a sostener un sueño.
Entre risas y promesas, abrimos la puerta a nuestro yo más sincero,
y cada abrazo fue un refugio que me hizo creer en el mañana.
[Chorus]
Te amo en cada latido que nos dio este camino,
agradecida por tu guía, tu hombro y tu destino.
Somos dos que se eligen, hoy y siempre, sin prisa,
creciendo en un hogar que nos sabe bendecir y alivianar la risa.
[Verse 2]
Vida juntos: desayunos de domingo, planes pintados en la pared,
y nuestras princesas nacieron como brillo en la escarcha del amanecer.
Gracias por tus manos firmes, por sostener mis miedos y mis anhelos,
por hacer de cada día un lugar seguro donde florezca nuestro cielo.
[Chorus]
Te amo en cada latido que nos dio este camino,
agradecida por tu guía, tu hombro y tu destino.
Somos dos que se eligen, hoy y siempre, sin prisa,
creciendo en un hogar que nos sabe bendecir y alivianar la risa.
[Bridge]
En cada abrazo encuentro el refugio que me dio tu amor,
dos luces que se cuidan, un latir que late sin temor.
Juntas en la vida, tú a mi lado y yo a tu alcance,
construimos cada mañana con la promesa de otro abrazo constante.
[Chorus]
Te amo en cada latido que nos dio este camino,
agradecida por tu guía, tu hombro y tu destino.
Somos dos que se eligen, hoy y siempre, sin prisa,
creciendo en un hogar que nos sabe bendecir y alivianar la risa.
[Outro]
Y si el tiempo se guarda para mirarnos de frente, ahí estaré,
amándote a diario, Daniel, para siempre ser tu mujer y tu fe.