[Intro]
Caminos de polvo bajo un cielo sin luna, sigo el rastro de tu voz.
[Verse 1]
Atravesé desiertos, mares fríos, cruzando la memoria de tu nombre.
Cada estrella era un susurro que decía “vuelve” mientras el viento me llamaba a tu umbral.
Recuerdo tus abrazos como tagos de luz en la oscuridad, tu risa fue faro en mi noche al despertar.
Pero el silencio fue frontera, un muro de promesas incumplidas que no supo decir sí.
[Pre-Chorus]
Y en la noche eterna pregunto al tiempo: ¿me esperas aún, o aceptas la sombra que traigo?
[Chorus]
¿Podré tomar la mano que ahora me ofreces, o es demasiado tarde para el tacto de tu mundo?
Queda la promesa de volver a encontrarnos entre lunas que no se apagan, entre latidos que siguen buscando.
[Verse 2]
Navegué por mares de cristal, donde las mareas llevan nombres que ya olvidé.
Tu rostro me persigue como una señal que no se apaga, una campana que insiste en sonar.
La noche me pregunta si aceptaré tu señal, si el arrepentimiento es puerta o muro.
[Pre-Chorus]
Sigo escuchando tu respiración en la brisa, un código antiguo que aún sé descifrar.
[Chorus]
¿Podré tomar la mano que ahora me ofreces, o es demasiado tarde para el tacto de tu mundo?
Queda la promesa de volver a encontrarnos entre lunas que no se apagan, entre latidos que siguen buscando.
[Bridge]
Si la distancia se rompe, ¿será verdad lo que prometimos, o solo una grieta más en el alma?
Entre sombras y estrellas, nace la pregunta que me devuelve al camino: ¿me quieres todavía, o solo recordar?
[Chorus]
¿Podré tomar la mano que ahora me ofreces, o es demasiado tarde para el tacto de tu mundo?
Queda la promesa de volver a encontrarnos entre lunas que no se apagan, entre latidos que siguen buscando.
[Outro]
En este viaje de regreso, la esperanza se mantiene como un faro lejano: te quiero, y regreso.