Antes de que llegaras a cambiar mi destino,
yo caminaba el mundo sin saber el rumbo.
Pero Dios escuchó lo que tanto le pido,
y mandó un angelito a cambiar mi mundo.
Miré tus ojos limpios llenos de inocencia,
y se borraron las penas que el alma tenía.
Llegaste tú, mi niño, con tu luz divina,
a pintar de colores toda mi existencia.
Verso II
Tu nombre es un refugio, paz en la tormenta,
un poema bonito que compuso el cielo.
Cuando te tomo en brazos todo se alinea,
y se me olvida el miedo, y se borra el desvelo.
Noah Yadiel, pedazo de mi propia alma,
sangre de mi sangre, mi mayor fortuna.
Por verte sonreír yo bajaría la luna,
porque tu sola risa a mi pecho le da calma.
Coro
¡Ay! Noah Yadiel, eres mi orgullo grande,
la bendición más linda que me dio la vida.
Yo te prometo, hijo, siempre caminar adelante,
para cuidar tus pasos, curar tus heridas.
Que Dios te guarde siempre, mi muchacho bello,
tú eres la fuerza viva de mi corazón.
Por ti doy todo el alma, por ti yo peleo,
Noah Yadiel, mi vida, mi mayor bendición.
(Solo de Acordeón: Alegre, parrandero pero sentimental, marcando el ritmo con fuerza)
Verso III
Le pido al viejo tiempo que no corra tanto,
quiero guardarme el eco de tus risas tiernas.
Verte crecer de frente, arrullar tu canto,
y demostrarte un amor que se hace eterno.
Sé que mañana el mundo te abrirá caminos,
y volarás muy alto buscando tu estrella.
Pero recuerda siempre, mi hijo querido,
que aquí estará tu viejo/a dejando su huella.
Coro
¡Ay! Noah Yadi