[Intro]
Una visión que no perdona, con risa contenida.
[Verse 1]
Miran al vecino como si fuera el problema, y el mundo es su sala de estar vacía,
Se quejan del ruido ajeno, mientras el piso de su casa grita su hipocresía fría.
[Pre-Chorus]
Dicen que todo molesta, pero ellos son el eco que no escucha,
Se sacuden la culpa con palabras huecas, y el tiempo se les escapa sin lucha.
[Chorus]
Oh, qué gran teatro de quejas, donde nadie barre la propia puerta,
La ironía les sonríe, y la humanidad parece ausente.
Si el mundo es su espejo, ¿por qué no se atreven a mirarse?
Ruge la frustración, pero la risa los vence, con ternura y una chispa de protesta.
[Verse 2]
Se vanaglorian de sus planes perfectos, mientras su casa clama por atención,
Dictan normas desde la primera fila, pero nunca atienden su propia habitación.
[Pre-Chorus]
La queja es un hábito seguro, la crítica un disfraz de seguridad,
Qué dolor ver a estos actores sin guion, que solo nacen para la casualidad.
[Chorus]
Oh, qué gran teatro de quejas, donde nadie barre la propia puerta,
La ironía les sonríe, y la humanidad parece ausente.
Si el mundo es su espejo, ¿por qué no se atreven a mirarse?
Ruge la frustración, pero la risa los vence, con ternura y una chispa de protesta.
[Bridge]
Quejones de patio trasero, miren adentro, hallarán el ruido que generan,
La casa no mide su valor, solo su eco: lo que no arreglan, persiste y se expande.
[Chorus]
Oh, qué gran teatro de quejas, donde nadie barre la propia puerta,
La ironía les sonríe, y la humanidad parece ausente.
Si el mundo es su espejo, ¿por qué no se atreven a mirarse?
Ruge la frustración, porque la verdad no se calla, y la risa cruza fronteras.
[Outro]
Que aprendan a escuchar primero, que ordenen lo propio y luego opinen,
Tal vez entonces el ruido se calme y la vida vuelva a su ritmo compartido.