Verso 1
En lo más alto de montañas antiguas
donde el viento cuenta historias de poder,
hubo un dragón de escamas brillantes
destinado a reinar, a mandar y a crecer.
Sus padres le enseñaron la senda del liderazgo,
la fuerza en las garras, la sabiduría en la mirada;
era uno de los más fuertes de todo el reino,
su destino escrito en estrellas doradas.
Coro
Pero llegó la guerra de los cielos abiertos,
rayos y llamas cruzaron la inmensidad;
perdió a su hermana entre sombras y fuego,
y el trono prometido se desvaneció en la verdad.
Huyó lejos, con el corazón con heridas,
buscando paz donde nadie lo encontrara;
hoy no gobierna reinos ni domina tierras,
protege dos vidas que son su luz más clara.
Verso 2
En una cueva oculta entre bosques profundos
creció un nuevo sentido para su existir;
llegaron dos niñas, pequeñas y frágiles,
sus hijas, la razón de no dejar de vivir.
Les da calor con su aliento suave,
les cuida el sueño con alas de gigante;
ya no ruge por gloria ni por batallas,
su mayor victoria es verlas avanzar adelante.
Puente
A veces recuerda el ruido de la guerra,
la voz de su hermana que ya no volverá;
pero cuando ellas le tocan el rostro
todo dolor se convierte en voluntad.
No necesita ser el más fuerte de todos,
ni tener ejércitos ni títulos reales;
ser su refugio, su escudo y su guía
es el honor que más valor tiene en sus almas.
Coro final
Aunque sus alas guardan cicatrices antiguas
y su mirada oculta un pasado de dolor,
ama con fuerza que nada se compara
y protege a sus hijas con todo su amor.
Ya no es el príncipe destinado al mando,
es el guardián de dos sueños brillantes;
un dragón que cambió reinos perdidos
por la dicha de verlas crecer felices.