Veinticuatro de junio, marca el calendario,
es un día de duelo, de amargo calvario.
Se repite la historia.
Cincuenta y ocho años, de aquel julio del sesenta y siete,
la historia se repite, y el destino nos somete.
La tierra otra vez ruge, con fuerza desmedida,
dejando a Venezuela, con el alma herida.
El país en pausa, el tiempo se detuvo,
nadie imaginaba, el golpe que sostuvo.
Nuestros hermanos, amigos, familias completas,
bajo los escombros, truncando sus metas.
No fue solo Caracas, el golpe fue extendido,
por varios estados, el llanto fue sentido.
Pero allá en La Guaira, la suerte fue nefasta,
la zona devastada, el dolor nos aplasta.
Las cifras no aparecen, no hay voz oficial,
todos estamos mudos, ante tanto mal.
¡Ay, Venezuela mía, cuánto sufrimiento!
se nos nubla el alma, y se lleva el viento.
Nuestros hermanos lejos, cruzando fronteras,
lloran la tragedia, de mil maneras.
No pueden creerlo, lo que está pasando,
mientras nuestra tierra, nos sigue golpeando.
Un terreno violento, la mente nos quiebra,
otra vez la tragedia, nos afeita a familias enteras
Amigos perdidos conocidos fueron enterrados vivos por un golpe de tierra que nos marca la historia Jenny Reyes componiendo con el corazón roto busco una amiga ella es Ady Gracias madre y amiga periodista de Venezuela turistica